Es posible dirigir una iglesia y todas sus actividades—sin el Espíritu Santo. Puedes organizarla, formar una junta, llamar a un pastor, organizar un coro, iniciar una escuela dominical y una sociedad de damas. Lo organizas todo—y la parte organizativa no es mala. Pero advierto contra el hecho de organizarse, conseguir un pastor y hacer girar la manivela—algunos piensan que eso es todo lo que hay. El Espíritu Santo puede estar ausente, y el pastor sigue haciendo girar la manivela, ¡y nadie se da cuenta durante años y años! ¡Qué tragedia, hermanos míos! ¡Qué tragedia que esto pueda ocurrir en una iglesia cristiana!
Si pudieras aumentar la asistencia de tu iglesia hasta que no quepa nadie más, si pudieras proveer todo lo que los hombres quieren, aman y valoran—y sin embargo no tuvieras al Espíritu Santo—tanto valdría no tener nada en absoluto. Pues es "'No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu', dice el Señor de los ejércitos" (Zacarías 4:6). No por la elocuencia de un hombre, no por buena música, no por buena predicación—sino por el Espíritu, que Dios obra sus obras poderosas.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 174
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.