«Ninguno busque su propio bien, sino el del otro». 1 Corintios 10:24
La verdadera abnegación es el renunciamiento a uno mismo y la entrega de toda la vida a la voluntad de Cristo. Es el yo que desciende del trono de la vida, que depone corona y cetro a los pies del Maestro, y que en adelante somete toda su existencia a su señorío. Es vivir en todo momento, no para agradarnos a nosotros mismos ni para avanzar en nuestros propios intereses personales, sino para agradar a nuestro Señor y realizar su obra. Es negarnos a nosotros mismos todo aquello que es pecado ante sus ojos. Es el gozoso ofrecimiento de cualquier sacrificio que la lealtad hacia Él requiera. Es la renuncia a cualquier placer o comodidad por el bien de los demás. Lo esencial es que el yo ceda por completo el lugar a Cristo como motivo de la vida.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: TRUE SELF-DENIAL
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.