El Padrenuestro

La verdadera felicidad no se halla en la criatura

Solo Dios y la gloria del cielo sacian el alma inmortal; buscar la felicidad en la criatura es ir al lugar equivocado, pues la insatisfacción nace del defecto, y en Dios no hay defecto.

Si vamos a la criatura en busca de felicidad

La gloria del cielo consiste en que es saciante. «Contigo está el manantial de la vida.» Salmo 36:9.

¿Cómo no van a quedar satisfechos quienes están junto al manantial mismo? «Cuando despierte, quedaré satisfecho con tu semejanza»; es decir, cuando despierte en la mañana de la resurrección, teniendo algunos de los rayos de tu gloria brillando en mí, quedaré satisfecho. Salmo 17:15.

La criatura dice, respecto a la satisfacción: «No está en mí.» Job 28:14.

Si vamos a la criatura en busca de felicidad, vamos al lugar equivocado.

Solo la gloria del cielo es proporcionada a los vastos deseos de un alma inmortal. Un cristiano que se baña en estos ríos de deleites clama en divino éxtasis: «¡Tengo suficiente!» El alma nunca queda satisfecha hasta que tiene a Dios por heredad y al cielo por refugio.

La insatisfacción nace de algún defecto. Pero Dios es un bien infinito, y no puede haber defecto en aquello que es infinito.

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Watson

Título original: El Padrenuestro — If we go to the

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.

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