Palabras diarias para los peregrinos de Sion

La vida de Jesús manifestada en nuestro cuerpo

En el mismo cuerpo mortal se manifestan tanto la muerte de Jesús como su vida; conocer ambas cosas es conocer el poder de su resurrección y la comunión de sus sufrimientos.

En este vaso de barro, nuestro pobre cuerpo mortal, se manifestan tanto la muerte de Jesús como la vida de Jesús. En la tribulación, la perplejidad y el ser derribados, está el morir de Jesús. En no ser angustiados, en no desesperar, en no ser desamparados, en no ser destruidos, está la vida de Jesús. Así, en el mismo cuerpo hay un Cristo que muere y un Cristo que vive: Cristo en su cruz, en su debilidad, y Cristo a la diestra de Dios, en su poder. Conocer estas dos cosas es conocer el poder de la resurrección de Cristo y la comunión de sus padecimientos, aquellas dos bendiciones divinas que el alma de Pablo anhelaba profundamente realizar y experimentar.

En el conocimiento, el conocimiento experimental, digo, pues todo otro conocimiento de nada aprovecha, de Cristo crucificado y Cristo resucitado, consiste la vida espiritual de un hijo de Dios. Así vivir es vivir una vida de fe en el Hijo de Dios. Así vivir es ser bautizado con aquel Espíritu con el que Pablo fue bautizado cuando dijo: "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."

La vida presente de Cristo a la diestra de Dios Padre es la fuente y el fundamento de toda nuestra vida presente. "Porque yo vivo, también vosotros viviréis", fue su promesa llena de gracia cuando estaba aquí abajo; y él ha subido a lo alto para cumplir esa promesa y hacerla eficaz. Él es "nuestra vida", y esta vida ha de ser manifestada en nuestra carne mortal: manifestada a nosotros mismos por la comunicación de luz, vida, libertad y amor, y manifestada a otros por los frutos de una vida y conversación que adornan el evangelio y por andar en toda santa obediencia a sus preceptos.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: January 25

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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