La vida es demasiado breve para pasar ni un solo día de ella en riñas y contiendas; el amor es demasiado sagrado para estar siempre lacerado y desgarrado por las espinas del mal genio. Ciertamente deberíamos aprender a ser pacientes con los demás, puesto que Dios tiene que mostrar cada día una paciencia infinita hacia nosotros. ¿No es acaso la esencia misma del verdadero amor el espíritu que no se irrita con facilidad, que todo lo soporta?
¿No podemos, entonces, educar nuestra vida hacia una dulzura más amable? ¿No podemos aprender a dejarnos tocar aun con cierta aspereza sin resentirnos? ¿No podemos soportar pequeñas ofensas e injusticias aparentes sin estallar en una indignación desmedida? ¿No podemos tener en nosotros algo de la mente de Cristo que nos permita, como Él, soportar todo agravio y daño — y no devolver palabra ni mirada de amargura? El camino por el que caminamos junto a nuestro amigo es demasiado corto para gastarlo en disputas.
"Por lo tanto, como pueblo escogido de Dios, santo y amado, revístanse de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia. Sopórtense unos a otros y perdonen cualquier queja que tengan contra alguien. Perdonen como el Señor los perdonó. Y por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto." Colosenses 3:12-14
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Life is too short
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.