El verdadero arrepentimiento obra un cambio en la vida. Aunque el arrepentimiento comienza en el corazón, no termina allí, sino que se extiende a la vida. Comienza en el corazón. Si el manantial está corrompido, ningún arroyo puro puede brotar de él.
¡Qué cambio produjo en María Magdalena! Ella, que antes besaba a sus amantes con abrazos lascivos, ¡ahora besa los pies de Cristo! Ella, que solía trenzarse el cabello y adornarlo con joyas costosas, ¡ahora lo convierte en toalla para enjugar los pies de Cristo! Ella, cuyos ojos solían brillar de lujuria y con miradas impuras seducir a sus amantes, ¡ahora se vuelven fuentes de lágrimas para lavar los pies de su Salvador! Ella, cuya lengua solía hablar vana y libremente, ¡ahora es un instrumento afinado para alabar a Dios! Cuando su cabeza era una fuente para llorar por el pecado, ¡el costado de Cristo era una fuente para lavar el pecado!
Hay mucha dulzura en las lágrimas de arrepentimiento. «Vuestro dolor se convertirá en gozo.» Juan 16:20. ¡Cristo convierte el agua de las lágrimas en vino!
El verdadero penitente se aparta de todo pecado. Una sola enfermedad puede matar, lo mismo que muchas. Un solo pecado en que se viva puede condenar, lo mismo que muchos. El verdadero penitente rompe con los pecados secretos, lucrativos y habituales; toma el cuchillo del sacrificio de la mortificación ¡y lo atraviesa por el corazón de sus más queridas concupiscencias!
Si te apartas de tus pecados, ¡Dios se hará tu amigo! ¡Todo lo que hay en Dios será tuyo!
¡Su poder será tuyo, para ayudarte!
¡Su sabiduría será tuya, para aconsejarte!
¡Su Espíritu será tuyo, para santificarte!
¡Sus promesas serán tuyas, para consolarte!
¡Su misericordia será tuya, para salvarte!
Aunque el arrepentimiento parezca al principio espinoso y amargo, ¡de esta espina el cristiano recoge uvas!
Estas consideraciones pueden abrir una vena de piadoso dolor en nuestras almas, para que lloremos por el pecado y nos apartemos de él.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: Los Diez Mandamientos — Repenting tears
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.