Las lágrimas no siempre callan. «Clama en voz alta (dice uno), no con tu lengua, sino con tus ojos; no con tus palabras, sino con tus lágrimas. ¡Pues tal es la oración que entra con más fuerza en los oídos del gran Dios del Cielo!» Las lágrimas penitentes son embajadoras indiscutibles; nunca regresan del trono de la gracia sin una respuesta llena de gracia.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Brooks
Título original: Pithy gems from Thomas Brooks — 305
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Brooks, publicado originalmente en Grace Gems.