Cristo tiene dominio sobre todas las criaturas y puede usarlas como le plazca. Tiene el corazón de todos los hombres tanto bajo su mirada como en su mano.
Los triunfos de Cristo y las alabanzas gozosas de sus discípulos irritan a los fariseos orgullosos, que son enemigos suyos y de su reino. Pero Cristo, así como desprecia el desprecio de los soberbios, acepta las alabanzas de los humildes. Los fariseos quisieran silenciar las alabanzas a Cristo, pero no pueden; pues así como Dios puede levantar hijos para Abraham de las piedras y volver hacia sí el corazón de piedra, así también puede hacer salir la alabanza de la boca de los niños. ¡Cuáles serán los sentimientos de los hombres cuando el Señor regrese en gloria para juzgar al mundo!
Jesús llora sobre Jerusalén (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 19:28-40
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.