Una vida que resplandece

Las bendiciones de Cristo para toda vida necesitada

Cristo reparte bendiciones dondequiera que se le encuentra, como el sol derrama luz y calor, y aun en la cruz sus manos traspasadas se extendieron para traernos bendición por nuestros pecados.

«Bienaventurados... Bienaventurados... Bienaventurados...» Mateo 5:3-10

Los «bienaventurados» de las Escrituras resplandecen por todas las páginas inspiradas, como estrellas en el cielo de medianoche. La Biblia es un libro de bienaventuranzas y bendiciones. Las misericordias de Dios se encuentran por doquier.

Dondequiera que vemos a Cristo, Él imparte bendiciones, como el sol imparte luz y calor. Mientras estuvo aquí en la tierra, siempre extendía su mano para dar una bendición a alguna vida que la necesitaba con urgencia.

Ya fuera sobre la cabeza de los niños,

ya sobre el leproso,

ya sobre los ojos ciegos,

ya sobre los enfermos,

ya sobre los muertos,

sobre ellos ponía aquellas manos bondadosas, y siempre dejaba algún rico don de bendición.

Luego recordamos aquel día en que aquellas manos amables fueron extendidas por enemigos perversos, y con clavos de hierro fijadas firmemente en la cruz. Sin embargo, aun entonces fue en bendición que fueron extendidas, ¡pues fue por nuestros pecados que fueron traspasadas así en el cruel madero!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: CHRIST'S BLESSINGS

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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