Ayuda para cada día

Las dos hachas de Dios frente a nuestra vida

El hacha apoyada en la raíz del árbol muestra tanto la paciencia del jardinero que espera el fruto como la certeza del juicio que puede caer en cualquier momento sobre el árbol estéril.

Dios tiene dos hachas

«El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego.» Mateo 3:10

La imagen es muy sugestiva. El hacha en la raíz del árbol, o levantada en la mano del leñador para golpear, muestra que el juicio está pendiente, listo para caer. En cualquier momento el árbol puede ser derribado.

El hacha que permanece junto a la raíz del árbol sin usarse, habla de la paciencia del jardinero; él está esperando a ver si el árbol infructuoso al fin da fruto.

El hacha apoyada tranquilamente contra el árbol es muy sugerente. El sentido es muy claro. Dios espera largo tiempo a que los pecadores impenitentes vuelvan a Él; es lento para castigar o para cortar el día de oportunidad; desea que todos se arrepientan y sean salvos. Sin embargo, no debemos jugar con la paciencia y la tolerancia divinas. Debemos recordar que, aunque el hacha no esté levantada para golpear, no hay un instante en que no esté cerca, lista para ser usada; en que no pueda llegar la orden: «¡Apresúrate al juicio!»

El hacha de la muerte realmente está todo el tiempo en la raíz de cada vida. No hay un momento en que no sea verdad que hay apenas un paso entre nosotros y la muerte.

El hecho de que el hacha esté en la raíz indica que su uso no es podar, sino derribar. Dios tiene dos hachas. Una la usa para podar sus árboles, quitar las ramas infructuosas y limpiar las ramas fecundas para que den más fruto. La obra de esta hacha no es juicio ni destrucción, sino misericordia y bendición. Es el árbol bueno y fructífero el que siente su filo agudo.

Luego Dios tiene otra hacha que usa solo en juicio, para derribar aquellos árboles que, después de todo su cultivo, no producen ningún fruto.

Toda la vida es muy crítica. No hay un momento en ningún día del cual no dependan todos los destinos de la eternidad. Ciertamente es algo infinitamente peligroso que un alma inmortal descanse una hora con el hacha del juicio esperando para asestar el golpe que pondrá fin para siempre al día de la misericordia. ¡Solo la mayor insensatez puede ser ciega al deber en un caso así!

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: God has two axes!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura