Los mejores mensajeros para hallar a Cristo son las lágrimas penitentes de sus santos. Las lágrimas actúan sobre la misericordia divina como el imán sobre la aguja. Las lágrimas del cristiano hallan el corazón de Dios. Ve tras tu Maestro con los ojos húmedos, y Él pronto vendrá a ti. Hay una sagrada conexión entre Cristo y los ojos que lloran, porque es el oficio de Cristo enjugue los ojos del que está de luto. Siempre que te ve llorar, sus dedos se apresuran a enjugarlos. Él debe enjugarlos. No soporta ver las lágrimas y, si las enjuga, debe acercarse a ti. Así, el modo más seguro de hallarle es buscarle con tristeza.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — The best messengers to find
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.