¡Las plumas vuelan hacia arriba, pero el oro desciende!
La verdadera seguridad de salvación mantiene siempre el corazón en una postura humilde. "Señor", dice el alma, "¿qué soy yo, para que, pasando de largo junto a tantos otros, los dorados rayos de Tu amor resplandezcan sobre mí?"
Pablo tenía esta seguridad. ¿Se enorgullece acaso de esta joya? ¡No! "A mí, que soy el menor de todos los santos."
Cuanto más amor recibe un cristiano de Dios, más se reconoce deudor de la gracia gratuita; y el sentido de su deuda mantiene humilde su corazón.
Pero la presunción se cría del orgullo. El que presume, se tiene por mejor que los demás. "El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy el diezmo de todo lo que poseo." Lucas 18:11-12.
¡Las plumas vuelan hacia arriba, pero el oro desciende! Así también, el corazón de quien posee esta seguridad de oro desciende en humildad. El orgullo aleja a Dios del alma. Sé humilde en tu humildad. Pablo tenía seguridad, y se bautizó con el nombre de "¡el primero de los pecadores!" La joya de la seguridad se guarda mejor en el cofre de un corazón humilde.
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: Body of Practical Divinity — Feathers
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.