Pensamientos matutinos

Las señales de la vida nueva no se pueden fingir

Quien posee vida de Dios se reconoce por aversión al pecado, amor por la sangre de Jesús y deseo de comunión; son señales concretas del paso de muerte a vida.

Afirmar que hemos pasado de muerte a vida no es una frase bonita para el sermón; es una realidad que se verifica en el corazón. La vida de Dios en nosotros se hace visible: produce hambre de santidad, dolor por el pecado y amor nuevo por la cruz de Cristo. Donde la gracia toca de verdad, la persona respira distinto: desea agradar a Dios, busca comunión, ama la Palabra, encuentra consuelo en Jesús y se estremece ante aquello que antes parecía normal.

No confundas actividad religiosa con vida nueva. Hay almas ocupadas, pero muertas; y vidas sencillas, pero vivas. La evidencia no está en grandes discursos, sino en la inclinación diaria: te duele el pecado conocido, te pesa en el alma y aun así vuelves; te regocija el perdón recibido en Cristo, hay gusto en la oración. Si ves estas señales, descansa en su promesa sin orgullo; si no, pide al Espíritu que avive el fuego y te vuelva a levantar hacia la luz de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - January 19

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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