La iglesia está representada de manera muy instructiva por un edificio erigido por poder celestial y diseñado por habilidad divina. Semejante casa espiritual no puede ser oscura, pues los israelitas tenían luz en sus moradas; debe haber, pues, ventanas que dejen entrar la luz y permitan a los habitantes mirar afuera. Estas ventanas son preciosas como ágatas; es decir, los caminos por los cuales la iglesia contempla a su Señor y al cielo, y la verdad espiritual en general, deben ser tenidos en la más alta estima.
Las ágatas no son las más transparentes de las gemas; son a lo sumo semitransparentes. La fe es una de estas preciosas ventanas de ágata, pero, ¡ay!, a menudo está tan brumosa y cubierta de nubes que vemos oscurecidamente y erramos en mucho de lo que alcanzamos a ver. Y sin embargo, si no podemos mirar a través de ventanas de diamante y conocer así como somos conocidos, es cosa gloriosa contemplar al que es del todo amable, aun cuando el vidrio sea tan opaco como el ágata.
La experiencia es otra de estas ventanas dim pero preciosas, que nos da una luz religiosa suavizada, en la cual vemos los sufrimientos del Varón de Dolores a través de nuestras propias aflicciones. Nuestros ojos débiles no podrían soportar ventanas de vidrio transparente que dejases entrar la gloria del Maestro; pero cuando se empañan con el llanto, los rayos del Sol de Justicia se templan, y brillan a través de las ventanas de ágata con una suave radiación inefablemente reconfortante para las almas tentadas.
La santificación, al conformarnos con nuestro Señor, es otra ventana de ágata. Sólo en la medida en que nos volvemos celestiales podemos comprender las cosas celestiales. Los limpios de corazón ven a un Dios puro. Los que son semejantes a Jesús le ven tal como Él es. Porque somos tan poco semejantes a Él, la ventana es sólo de ágata; porque somos en algo semejantes a Él, es de ágata. Damos gracias a Dios por lo que tenemos, y anhelamos más. ¿Cuándo veremos a Dios, y a Jesús, y al cielo, y a la verdad, cara a cara?
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: December 13 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.