Por estas "piedras" que el Señor ha prometido "cimentar con hermosos colores" podemos entender las benditas verdades del evangelio que Dios coloca en el alma. Los hermosos colores están arraigados y embebidos en la misma sustancia de la piedra, no aplicados artificialmente. Son como hermosos mármoles en los que cada brillo y vena penetra hasta lo más hondo del material. Tales son las verdades de Dios, hermosas del todo, penetradas de gracia y gloria en sus profundidades.
Pero estos colores permanecen ocultos hasta que la mano de Dios los saca a la luz y los coloca en el alma. Por muy hermosa que sea una palabra de Dios en sí misma, sólo se vuelve experimentalmente hermosa cuando es colocada por su propia mano divina en el alma. Eso es lo que saca los hermosos colores. ¡Cuántas veces leemos la palabra de Dios sin ver en ella la menor hermosura! Pero que esa misma porción venga con dulzura y poder al alma, y al instante se ve en ella una hermosura inefable; se vuelve "una piedra de hermosos colores". Salvación plena y gratuita, el amor perdón de Dios, la sangre preciosa del Cordero, la justificación por la justicia imputada de Cristo, "vino y leche sin dinero y sin precio", gracia sobreabundante, misericordia eterna y vida eterna: estas son algunas de las piedras preciosas de hermosos colores que el Espíritu de Dios coloca con su propia mano en la conciencia.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: July 11
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.