Nos encanta pensar en aquellas sagradas vestiduras que nuestro Salvador había usado. Tal vez habían sido confeccionadas por las manos de su madre, o quizá por las manos de algunas de las otras mujeres que le seguían desde Galilea, sirviéndole. Eran también las vestiduras que los enfermos habían tocado con fe reverente, recibiendo sanidad al instante. Atesoramos las prendas de aquellos que amamos cuando nos han dejado. ¡Cuán sagradas son! ¡Cuánto nos dolería verlas repartidas entre enemigos groseros, y usadas por ellos por las calles! Una santidad peculiar se adhiere a todo lo que Jesús alguna vez tocó; ¡y qué profanación parece a nuestros corazones ver a estos soldados gentiles burlones tomar sus vestidos y repartirlos entre sí como botín! ¡Y entonces qué terrible sacrilegio parece verlos echando dados y jugando bajo la misma cruz mientras el Salvador cuelga allí en agonía!
¿Por qué Jesús fue despojado de sus vestiduras? ¿No hubo algún significado en ello, aparte de la mera costumbre? ¿No fue acaso para prepararnos vestiduras de justicia en nuestra desnudez espiritual?
Una noche de frío amargo y tormenta implacable, una madre estaba en el yermo con su hijo en brazos. Incapaz de cargar su preciosa carga y encontrar refugio, se quitó su propia ropa exterior y, envolviendo con ella a su pequeño, lo acostó en una hendidura de la roca, y se apresuró a seguir, esperando encontrar ayuda. A la mañana siguiente, unos pastores oyeron el llanto de un niño, y encontraron al bebé sano y abrigado en la hendidura de la roca. Entonces, no lejos de allí, en la nieve, descubrieron a la madre —muerta. Se había quitado sus propias vestiduras y había muerto de frío —para salvar a su hijo.
¿No hizo lo mismo Jesús? Él se quitó su vestidura y colgó desnudo en su cruz —para que nosotros podamos presentarnos en el juicio final ataviados con su manto inmaculado de justicia.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The Sacred Garments
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.