Lee la Biblia cada día. Haz que leer y meditar alguna porción de la Palabra de Dios sea parte de tu ocupación cotidiana. Recoge tu maná fresco cada mañana. Elige tus propias temporadas y horas. No leas de prisa y corriendo. Dedica a tu Biblia la mejor parte de tu tiempo, y no la peor. Pero sea cual sea el plan que sigas, que sea una regla de tu vida visitar el trono de la gracia y la Biblia todos los días.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Ryle
Título original: Pithy gems from J.C. Ryle — Read the Bible daily
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Ryle, publicado originalmente en Grace Gems.