Una vida que resplandece

Levántate y anda: la fuerza de la obediencia

La orden de Cristo al paralítico nos enseña que la fuerza se recibe al obedecer, y que Él nunca manda lo imposible sin dar la gracia para cumplirlo.

«Jesús le dijo: “Levántate, toma tu camilla y anda”. Y al instante el hombre quedó sano, tomó su camilla y anduvo». Juan 5:8-9

El hombre podría haber dicho: «¿Por qué? No puedo levantarme. Eso es precisamente lo que no he podido hacer durante treinta y ocho años. ¡Tomar mi camilla! Ni siquiera podría levantar una pluma; y en cuanto a andar, ¡con la misma facilidad podría volar! No puedo hacer estas cosas hasta que sea sanado».

Todos hemos oído a personas hablar así acerca de comenzar en la vida cristiana. Alegan su indefensión como razón para su dilación. Hay una hermosa lección para tales personas en la obediencia de este hombre. En el momento en que oyó el mandato, hizo el esfuerzo de levantarse — y al hacer el esfuerzo, recibió la fuerza. La nueva vida vino con su sencilla obediencia.

Cristo nunca manda lo imposible. Cuando nos ordena levantarnos de nuestro pecado y de nuestra indefensión y comenzar la vida cristiana — se propone darnos la gracia y la fuerza para hacerlo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: THE SIN OF HELPLESSNESS

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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