Pensamientos matutinos

Llorar por el pecado no es derrota, es puerta

Llorar por la culpa propia no es debilidad, sino obediencia del alma. En esos momentos Dios aparece como juez santo y médico tierno, y su cruz ofrece la única salida para quien no quiere vivir escondido.

Cuando el alma descubre su condición real ante Dios, los lamentos son más verdad que cualquier orgullo espiritual. La tristeza santa no destruye; purifica. El creyente que entiende su pecado y su rebelión profunda deja de justificarse y deja espacio al evangelio.

Entonces aparece la promesa: los que lloran son bienaventurados porque la misericordia los alcanza primero a ellos. Cristo no acoge una teatralidad religiosa, sino un corazón quebrado. Descansa en Sus promesas, deja que te lave la cruz y permite que el consuelo de Dios reordene tus pensamientos y tu vida.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - August 28

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura