Cristo muestra que la contaminación que debían temer no provenía de lo que entraba en su boca como alimento, sino de lo que salía de su boca, lo cual revelaba la maldad de sus corazones. Nada permanecerá en el alma sino las gracias regeneradoras del Espíritu Santo; y nada debe admitirse en la iglesia sino lo que viene de lo alto; por tanto, cualquiera que se ofenda por una declaración clara y oportuna de la verdad, no debemos inquietarnos por ello. Los discípulos piden ser mejor instruidos acerca de este asunto. Donde una mente débil duda respecto a alguna palabra de Cristo, un corazón recto y una voluntad dispuesta buscan instrucción. Es el corazón lo que está desesperadamente engañado, Jer 17:9, pues no hay pecado en palabra o hecho que no estuviera primero en el corazón. Todos salen del hombre y son frutos de esa maldad que está en el corazón y allí se obra. Cuando Cristo enseña, mostrará a los hombres el engaño y la maldad de sus propios corazones; les enseñará a humillarse y a buscar ser limpiados en la Fuente abierta para el pecado y la impureza.
Él sana a la hija de una mujer sirofenicia (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 15:10-20
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.