Para nosotros resulta mucho más importante la pregunta de qué pensamos personalmente acerca de Cristo, que lo que el mundo piensa de Él. Podemos ser capaces de exponer las doctrinas de todos los credos de la cristiandad concernientes a Su persona, y sin embargo la pregunta permanece: «¿Quién decís que yo soy? ¿Qué pensáis de Cristo?»
Es de vital importancia que tengamos una visión correcta de Cristo. ¿Quién es Él? ¿Es divino, o solamente humano? Si es solamente humano, podemos obtener mucho provecho de Sus enseñanzas y de Su ejemplo, pero eso es todo. En nuestros días de lucha y tentación no podemos acudir a Él en busca de ayuda personal. Los santos más santos del cielo no pueden impartirnos ninguna fuerza en nuestra debilidad. No pueden extender sus manos para guiarnos, defendernos o ayudarnos en los lugares difíciles. Si caemos, no pueden levantarnos de nuevo. No podemos recibir ayuda de Juan ni de Pablo.
Si Jesús no fue más que un hombre bueno y santo, no puede hacer nada por nosotros ahora, excepto a través de Sus enseñanzas y Su ejemplo; pero si es divino, puede ser para nosotros todo lo que necesitamos: amigo, ayudador, guía, consolador y refugio. Así vemos que sí importa lo que creemos acerca de la Persona de Cristo. Las doctrinas son importantes.
Entonces, cuando la pregunta doctrinal ha sido respondida, surgen otras preguntas que llegan aún más cerca del corazón: «¿Qué es Cristo para ti personalmente? ¿Está sólo en tu credo? ¿Es sólo una persona de quien crees muchas cosas benditas y gloriosas? ¿Está en tus pensamientos únicamente como el poderoso Salvador de todos los que creen en Él? ¿Es algo para ti personalmente? ¿Es tu Salvador, tu Amigo, tu Ayudador?»
Estas son las preguntas que revelan exactamente dónde estamos respecto a Cristo y a la vida eterna. Las opiniones acerca de Cristo, por muy verdaderas y ortodoxas que sean, no bastan; ¡solo la fe viva en Él salva!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: What Do You Think of Christ?
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.