Mañana y noche

Los caminos eternos e inmutables de Dios

Lo que Dios hizo una vez, lo hará de nuevo: Sus caminos son eternos, fruto de sabia deliberación, de Su carácter inmutable y de Su poder irresistible, y jamás podrán pasar.

Lo que Él hizo en una ocasión, lo hará aún de nuevo. Los caminos del hombre son variables, pero los caminos de Dios son eternos. Hay muchas razones para esta consoladora verdad; entre ellas las siguientes:

Los caminos del Señor son resultado de sabia deliberación; Él ordena todas las cosas según el consejo de su propia voluntad. La acción humana es frecuentemente el apresurado resultado de la pasión o del temor, y va seguida de arrepentimiento y modificación. Pero nada puede tomar al Todopoderoso por sorpresa, ni suceder de modo distinto a como Él lo ha previsto.

Sus caminos son el brote de un carácter inmutable, y en ellos se ven claramente los atributos fijos y settled de Dios. A menos que el Eterno mismo pueda sufrir cambio, Sus caminos, que son Él mismo en acción, deben permanecer siempre los mismos. ¿Es Él eternamente justo, gracioso, fiel, sabio, tierno? Entonces Sus caminos deben distinguirse siempre por las mismas excelencias. Los seres actúan según su naturaleza; cuando esas naturalezas cambian, su conducta varía también; pero como en Dios no hay sombra de variación, Sus caminos permanecerán eternamente los mismos.

Además, no hay razón alguna desde fuera que pudiera revertir los caminos divinos, ya que son la encarnación de un poder irresistible. El profeta dice que la tierra se hendió con ríos; los montes tiemblan; el abismo alza sus manos; y el sol y la luna se detienen cuando Jehová marcha para la salvación de su pueblo. ¿Quién puede detener su mano?

Pero no es el poder solo lo que da estabilidad: los caminos de Dios son la manifestación de los eternos principios de lo recto, y por tanto nunca pueden pasar. El pecado engendra decadencia y trae consigo ruina, pero lo verdadero y lo bueno tienen una vitalidad que los siglos no pueden menguar. Esta mañana acudamos a nuestro Padre celestial con confianza, recordando que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos, y que en Él el Señor es siempre benigno para con su pueblo.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 12 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura