Consuelo escogido para santos afligidos

Los frutos secretos de una gran aflicción

Siete reflexiones sobre cómo la aflicción, recibida de la mano de Dios, santifica y une el alma a él.

Sobre la aflicción

Los beneficios de una gran aflicción deben provenir de la misma mano que la envió. Las aflicciones, en sí mismas, endurecen y apartan de Dios, como ocurre en el caso de los impíos; pero en el caso de los justos, nos acercan a Dios y nos unen a él.

1. Los beneficios de la aflicción serán graduales y secretos; entre Dios y el alma, y no locuaces ni ostentosos.

2. Los beneficios de la aflicción deben buscarse con oración ferviente y por la gracia del Espíritu Santo.

3. Los Salmos son el cordial, la guía y el modelo del alma afligida.

4. Debe hacerse un nuevo pacto con Dios, escribirlo en secreto y conservarlo oculto a todos excepto a Dios.

5. No hay necesidad de buscar ninguna razón especial y tangible para el castigo divino. Es la disciplina de Dios con todos sus hijos, y más con aquellos a quienes más ama.

6. La impresión sensible de la aflicción se desvanecerá con el paso del tiempo, pero el efecto santificado permanecerá hasta el fin de la vida.

7. Medita en la eternidad: esa tragará el tiempo. Wilson

Fuente y atribución

Autor original: Manton Eastburn

Título original: On Affliction

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.

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