Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Lugares apacibles donde descansar junto a Cristo

Jesús provee estaciones y lugares de descanso a lo largo del camino, invitándonos a descansar con Él para renovar el alma cansada y hallar verdadero refrigerio en su presencia.

¡Cuán considerado es Jesús con el consuelo de sus discípulos! Nunca quiere sobrecargarlos de trabajo. A lo largo del camino les provee estaciones y lugares de descanso. Uno de estos "lugares apacibles de descanso" es la noche, que llega después de cada día de fatiga. Entonces nuestros manantiales de vida, ya vacíos, se vuelven a llenar. Otro lugar de descanso es el día de reposo, después de la semana de ansiosa batalla y lucha. Entonces es cuando debemos buscar la renovación de nuestra vida espiritual, conversando con Dios y recostándonos sobre el pecho de nuestro Señor. La Cena del Señor es otro lugar de descanso. El Maestro nos conduce al aposento alto para sentarnos con Él a su mesa y banquetear nuestras almas con las provisiones de su amor y gracia.

Luego hay muchos otros lugares apacibles a los cuales nuestro Señor nos invita a venir aparte con Él para descansar un poco: las dulces horas de oración, a solas o en la casa de Dios; las conversaciones con los amigos; las horas sagradas que pasamos en los goces del hogar. A veces el Maestro nos llama a descansar un poco en una habitación de enfermo, lejos del ruido y la lucha del mundo afanoso. Puede que sea en medio del dolor o del sufrimiento, y puede que no haya descanso corporal; pero nuestras almas descansan y aprendemos lecciones que jamás habríamos podido aprender en medio del excitante trabajo de la vida.

Una cosa acerca de todos estos "descansos" a los que Jesús nos invita es que hemos de descansar con Él. Nunca dice: "Id solos y descansad", sino que su palabra es siempre: "Venid conmigo vosotros aparte". El descanso siempre ha de ser con Él. Es su presencia amorosa la que hace la bendición del descanso. No hay verdadero refrigerio para el alma en ninguna parte, ni aun en las más sagradas ordenanzas, si no encontramos a Cristo allí. Es recostarse sobre su pecho cuando estamos cansados, afligidos o arrepentidos lo que nos da descanso. El descanso apartado de Cristo no trae refrigerio alguno. Así que debemos asegurarnos de venir con Jesús a un lugar apacible y descansar un poco.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Quiet Resting-Places

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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