La palabra más que vencedores no describe una victoria superficial.
Una batalla puede ganarse dejando pérdidas irreversibles y aun así proclamarse triunfo humano.
El creyente combate distinto: su seguridad no descansa en su propia fuerza ni en resultados inmediatos.
Cristo vive en su esperanza y su armadura está sellada por el Espíritu.
Por eso, aunque exista sufrimiento, su alma no se rinde a la desesperanza.
No pierde lo esencial de su bien al enfrentar aflicciones, porque lo que le pertenece está escondido con Cristo en Dios.
Ni el temor, ni la caída física, ni las crisis públicas pueden robarle su relación con el Salvador.
Incluso el dolor compartido puede purificar motivos y hacer más real la dependencia.
La victoria cristiana no se mide por ausencia de lágrimas ni por cero conflictos.
Se mide por permanecer apegados al que venció por amor.
Así, quien cae hoy puede levantarse mañana sin haber sido vencido en lo más valioso de su vida.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - April 10
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.