Comentario Devocional y Práctico

Mayordomos fieles de los bienes de Dios

Todo cuanto tenemos pertenece a Dios; somos sólo mayordomos de sus bienes, y el mayordomo injusto nos advierte sobre el sabio uso de lo que se nos ha confiado.

Sea cual fuere lo que tenemos, su propiedad es de Dios; nosotros sólo tenemos el uso de ello, según la dirección de nuestro gran Señor, y para su honra.

Este mayordomo desperdició los bienes de su señor. Y todos nosotros somos susceptibles de la misma acusación; no hemos hecho el debido aprovechamiento de lo que Dios nos ha confiado. El mayordomo no puede negarlo; tiene que rendir sus cuentas e irse.

Esto puede enseñarnos que la muerte vendrá, y nos privará de las oportunidades que ahora tenemos.

El mayordomo se hará amigo de los deudores o arrendatarios de su señor, rebajándoles una parte considerable de su deuda con él. El señor a quien se refiere esta parábola no elogió el fraude, sino la sagacidad del mayordomo. Sólo en ese aspecto es así destacado.

Los hombres mundanos, en la elección de su objeto, son necios; pero en su actividad y perseverancia, con frecuencia son más sabios que los creyentes.

El mayordomo injusto no nos es puesto como ejemplo en el engaño a su amo, ni para justificar dishonestidad alguna, sino para señalar la manera cuidadosa de proceder de los hombres mundanos. Sería bueno que los hijos de luz aprendieran sabiduría de los hombres del mundo, y persiguieran con igual empeño su objeto mejor.

Las verdaderas riquezas significan bendiciones espirituales; y si un hombre gasta en sí mismo, o atesora lo que Dios le ha confiado en cuanto a las cosas externas, ¿qué evidencia puede tener de que es heredero de Dios por Cristo?

Las riquezas de este mundo son engañosas e inciertas. Convengamos en que son verdaderamente ricos, y muy ricos, aquellos que son ricos en fe, y ricos para con Dios, ricos en Cristo, en las promesas; dejemos entonces nuestro tesoro en el Cielo, y esperemos de allí nuestra porción.

Jesús reprende la hipocresía de los fariseos avaros

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Luke 16:1-12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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