Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Mensajes del cielo en medio de nuestras pruebas

Dios envía siempre sus mensajeros con propósito de amor, aun cuando se presenten en formas que nos asustan. Aprender a confiar en Él transforma cada visita divina en bendición.

Sin embargo, el ángel había venido en una misión de amor; había venido para anunciar a Zacarías noticias que llenarían su corazón de gran gozo. A menudo es así. En toda la Biblia hallamos que las personas sentían temor ante los ángeles de Dios. Su misma gloria sobresaltaba y aterraba a quienes se les aparecían. Muchas veces ocurre lo mismo con nosotros. Cuando los mensajeros de Dios vienen a nosotros en misiones de gracia y paz, nos aterrorizamos, como si fueran mensajeros de ira.

Los ángeles no se nos aparecen en estos días con su vestidura celestial. Sin embargo, vienen no menos real ni menos frecuentemente que en los tiempos bíblicos; pero revisten otras y variadas formas. A veces se presentan con ropas de gozo y de luz, pero con frecuencia vienen en vestiduras oscuras. No obstante, nuestra fe en el amor del Padre debería hacernos confiar en que todo mensajero que Él nos envía, cualquiera que sea su apariencia, nos trae algo bueno.

Aquellas cosas que llamamos pruebas y adversidades son en realidad ángeles de Dios, aunque a nosotros nos parezcan terribles; y si tan solo aquietamos nuestro corazón y esperamos, descubriremos que son mensajeros del cielo y que nos traen bendiciones de parte de Dios. Vienen para anunciarnos algún gozo nuevo que nos será concedido, algún gozo espiritual, acaso, que nazca del dolor terrenal, alguna sorpresa extraña y dulce de amor que nos aguarda. Necesitamos aprender a confiar en Dios de tal manera, que ningún mensajero que Él envíe jamás nos alarme.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Messengers from God

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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