El año devocional de Miller

Mirar adelante dejando atrás lo pasado

Hay un uso debido del pasado: recordar las misericordias y aprender de los errores. Pero hay un sentido en que debemos olvidarlo y seguir adelante hacia nuevas esperanzas.

Hay un uso apropiado de las experiencias pasadas. Debemos recordar nuestro pasado perdido para mantener siempre humilde el corazón. Debemos recordar las lecciones aprendidas en la experiencia para aprovechar nuestros errores. La verdadera ciencia de vivir no es no cometer errores, lo cual es imposible, sino no cometer dos veces los mismos errores.

Debemos recordar también las misericordias y bendiciones pasadas. Si lo hacemos, nuestro pasado brillará sobre nosotros como un cielo lleno de estrellas. Tal recuerdo mantendrá siempre fresca la gratitud en el corazón y siempre encendido el incienso de la alabanza sobre el altar. Esa casa de la memoria se vuelve un refugio al que podemos acudir en la angustia. Cuando los dolores se acumulan, cuando las pruebas llegan como olas del mar, cuando el sol se pone y se apaga toda estrella y no parece haber nada luminoso en todo el presente, entonces el recuerdo de un pasado lleno de bondad, un pasado en el que Dios jamás nos falló, se vuelve para nosotros un santo refugio, alumbrado por las lámparas de otros días más resplandecientes. Estos son los usos rectos del pasado.

Pero hay un sentido en el que debemos olvidar del todo nuestro pasado. No es sabio vivir mirando hacia atrás. Debemos mantener los ojos siempre vueltos hacia delante, hacia nuevas esperanzas, nuevos logros y nuevos triunfos en Cristo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - December 31

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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