(Asegúrate de
ESCUCHAR el Audio, mientras LEES el texto a continuación.
Salmo 31:15, "¡Mis tiempos están en tu mano!"
He aquí el secreto de la fortaleza para enfrent ar nuestras temporadas de prueba y dificultad: la convicción de que nuestros tiempos están en la mano de Dios; lo cual conduce a una entera y completa subordinación de nuestras voluntades a la suya.
¡Cómo desarmaría a la aflicción y a la pérdida de sus aguijones más amargos, si nos fuera posible dar como la historia de nuestros tiempos más oscuros: "Esta es la voluntad de mi Padre celestial. Esta hora ha llegado, como la hora designada por su amorosa sabiduría"!
El cristiano, como su Señor, es capaz de considerar toda circunstancia como proveniente de . . .
una mano de amor infinito,
una mente de sabiduría infinita,
y una voluntad de fidelidad infinita.
Cada fase de su historia; cada paso de su peregrinación; sus incidentes y circunstancias más triviales; cada uno está divinamente designado. Sintiendo que está bajo esta amable y graciosa custodia, el cristiano resuelve su propia voluntad en la voluntad del Soberano. Todo lo que le concierne es parte del vasto y armonioso plan de su Padre.
El futuro (intrincado, oscuro y misterioso) es plenamente conocido por aquel que hace que todas las cosas concurran al bien de su pueblo redimido, sacando bien del aparente mal, y orden del aparente caos.
Aun cuando una cruz se alza sombría en su camino, respira con labios sin murmuración: "Sí, Padre, porque así te agradó". Mateo 11:26
. . .
¡Ni una sola lágrima se pierde!
(George Everard, "¡Las lágrimas de Jesús!" 1884)
Fuente y atribución
Autor original: Various
Título original: Grace Gems 2026 — (Be sure to LISTEN to the Audio , as you READ the text below
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Various, publicado originalmente en Grace Gems.