Un Tesoro Dorado para los Hijos de Dios

Muertos, resucitados y sentados con Cristo

Unidos a Cristo como Cabeza de Su Iglesia, los creyentes comparten Su muerte, sepultura, resurrección y gloria celestial.

"Pero Dios, que es rico en misericordia, por Su gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús." Efesios 2:4-6

Siendo Cristo la Cabeza del cuerpo, Su Iglesia, todos los que son Sus verdaderos miembros están, juntamente con Él, muertos, sepultados, resucitados y sentados en los lugares celestiales; pues Él es el nuevo Adán y ha hecho todas estas cosas como nuestro representante, en nuestro lugar y para nuestro bien. Por tanto, un verdadero creyente puede regocijarse y decir: "Ya he padecido en Ti, oh mi gloriosa Cabeza, por todos mis pecados; estoy libre; ya no tengo ningún castigo que temer respecto a la culpa y la maldición del pecado. Tú has respondido plenamente a la acusación contra mí; Tú has satisfecho la infinita justicia de Dios por mí, y Dios es fiel y justo para perdonar mis pecados y limpiarme de toda iniquidad. Por consiguiente, ya no muero más, puesto que Tú no puedes morir más; antes bien, ya vivo y tengo mi lugar contigo eternamente en el cielo, ya que la Cabeza no quiere ni puede separarse ni del más débil de Sus miembros, sino que los influye y atrae tras de Sí adondequiera que va."

Fuente y atribución

Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky

Título original: A Golden Treasury for the Children of God — April 22

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.

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