Perlas devocionales de Thomas Moor

Nada es obra del azar: la providencia de Dios sobre cada paso

Nada en la vida del redimido es obra de la casualidad: cada paso, lección y prueba está ordenado con tierno amor por el Dios soberano.

No hay dificultades, ni penas ni gozos que sean obra de la casualidad

«Pues aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.» Mateo 10:30

«Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.» Lucas 21:18

Nada está revelado con mayor claridad en las Escrituras que la realidad del trato de Dios con cada uno de Sus redimidos como individuos, en todo lo que concierne a su sendero providencial a través de la vida. De manera especial, Dios obra diariamente de forma providencial en todo, lo grande y lo pequeño, en favor de aquellos a quienes ha conducido a buscar refugio en Su Hijo una vez crucificado.

No hay dificultades, ni penas ni gozos que sean obra de la casualidad.

Cada paso de su sendero providencial está custodiado con el más tierno amor y cuidado.

No hay lugares ásperos en el camino, sino aquellos que han sido particularmente ordenados y dispuestos.

No hay lecciones que aprender, sino las que mucho tiempo atrás preparó el más sabio y amoroso de los maestros.

No hay pruebas, sino las que fueron planeadas para producir un gran y sumo bien por Aquel que tiene todo poder en el cielo y en la tierra.

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Moor

Título original: Pithy gems from Thomas Moor — 8

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Moor, publicado originalmente en Grace Gems.

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