«Un lobo no molesta a una oveja pintada, ni el mundo incomoda a un simple profesor. Pero cuando algunos son verdaderamente santos y viven estrictamente conforme a la Palabra de Dios, son odiados, insultados y perseguidos.»
Nadie pelea con una estatua, pero los soldados vivos suelen estar en las guerras.
Así también, los cristianos vivos seguramente serán asaltados de una manera o de otra. Recogamos, pues, por una vez higos de los cardos, y encontremos fruto reconfortante entre las espinas y abrojos de la persecución.
El mundo no es ningún necio; no sería tan feroz contra nosotros si no viera en nosotros algo contrario a sí mismo. Su enemistad, por tanto, es parte de la evidencia de que somos hijos de Dios. Cuando vemos a los lobos molestando a la pintura de una oveja, esperaremos ver a los impíos burlándose de aquellos que se les parecen.
«Si fueran del mundo, el mundo los amaría como a sus propios. Pero no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los odia.» Juan 15:19
«No se sorprendan, hermanos míos, si el mundo los odia.» 1 Juan 3:13
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: No one fights with a statue!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.