Si nadie tiene ningún derecho sobre Dios, entonces nadie tiene derecho a quejarse si un favor que desprecia le es retenido. Por otro lado, la persona sobre quien se confiere ese favor especial debe, por toda la eternidad, adorar la gracia soberana que se lo ha dispensado.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Simeon
Título original: Pithy gems from Charles Simeon — 109
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Simeon, publicado originalmente en Grace Gems.