Dios como Padre, Amigo y Consolador no participa del juego del enemigo.
Esta certeza no depende de que el clima cambie ni de que nuestras pruebas disminuyan.
Puede haber lluvias, pérdidas y noches de silencio divino; aun así, la sentencia final no cambia: el Creador de la vida camina con su pueblo.
El creyente aprende a leer los golpes sin confundirlos con abandono.
Ya no son pruebas contra su identidad, sino disciplina bajo la mano de un Dios que lo llama a perseverar.
Por eso la ley no puede condenarnos: Cristo la cumplió en nuestro lugar.
La justicia también quedó satisfecha porque su resurrección venció la deuda del pecado.
Sin embargo, el enemigo no puede usar lo que antes nos aplastaba, pues el pecado fue desarmado, Satanás fue vencido y la mirada condenatoria pierde su fuerza.
Sufrimiento y muerte siguen tocando nuestra puerta, pero ya no tienen la última palabra.
Si Dios es por nosotros, ninguna acusación ni poder define nuestro destino; nuestra esperanza está anclada en su favor y en su victoria consumada.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - April 5
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.