Si aun no hemos llegado al descanso prometido, podemos vivir ya caminando hacia él con los ojos fijos en su puerto. Cada etapa de la travesía tiene señales de cercanía: la fe se vuelve más serena, el temor cede, y el corazón aprende que nada fuera de Dios puede retenernos para siempre. Cuando faltan personas, lo que perdemos en la tierra no se pierde en lo eterno; cuando cae la salud, cuando el bolsillo se vacía, cuando la noche parece larga, la senda avanza de Dios a Dios.
El reposo de Dios no es simple pausa, sino hogar seguro donde termina la fatiga y empieza la adoración plena. Esa certeza no anula el dolor presente, pero le da forma y dirección. La tormenta puede elevar el barco hacia un amanecer más cercano; la enfermedad puede volvernos conscientes del tiempo y del valor de la promesa. Entonces el creyente confía: Dios me lleva al monte del reposo y allí brota su paz imperecedera.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - February 3
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.