Ni un solo suspiro por los pecados pasados escapa a sus oídos;
no hay un gemido del corazón que no sea oído por Él;
ni una lágrima cae al suelo sin que Él la guarde en su frasco.
Ni un solo anhelo del alma tras su santidad;
ni un rechazo de nuestra propia falta de santidad;
ni un acto de humillación, o de abajarnos por el pecado;
ni un anhelo del alma por una pureza que aún no posee,
ni un acto de misericordia, hecho con la esperanza de que podamos "alcanzar misericordia";
ni un acto de negación propia, en señal de nuestro desagrado y autocondena por nuestras ofensas — que no hayamos de encontrar allí.
Cada fragmento de nuestro pobre dolor y servicio — lo encontraremos allí reunido y guardado, sin que nada se pierda.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Pittman
Título original: Not a single sigh
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Pittman, publicado originalmente en Grace Gems.