Hasta que la puerta del infierno se cierre sobre un hombre, no debemos cesar de orar por él. Y si lo vemos abrazado a los mismos postes de la puerta de la condenación, debemos acudir al trono de la misericordia y suplicar al brazo de la gracia que lo arranque de su peligrosa posición. Mientras hay vida hay esperanza, y aunque el alma esté casi sofocada por la desesperación, no debemos desesperarnos por ella, sino más bien avivar nosotros mismos el brazo del Todopoderoso.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Pithy gems from Spurgeon — Until the gate of Hell is shut upon a man, we must not
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.