Las palabras de Jesús

No hay condena final para quien busca la misericordia de Jesús

Jesús no minimiza el pecado, pero tampoco lo condena para siempre sin esperanza. Su sentencia se vuelve misericordia que llama a cambiar. Su voz derriba la condena interna y abre una obediencia nueva.

El corazón humano teme no solo el castigo, sino la inutilidad de arrepentirse. Sin embargo, la misericordia de Cristo muestra que el juicio de Dios puede incluir restauración cuando el pecador se vuelve con verdad y quebranto. Él no pasa por alto la falta, pero tampoco permanece con la persona en una condena sin salida. Su palabra primero nos libra del abismo y luego nos coloca en un camino nuevo.

Por eso, al reconocer el pecado, no es la vergüenza la que debe gobernar nuestra respuesta final, sino la fe humilde. La absolución auténtica nunca es licencia para repetir el mal; es poder para vencerlo. «No te condeno» no termina en pasividad, termina en un mandato: «no peques más». Allí la gracia corrige, levanta y devuelve dignidad en Cristo.

Fuente y atribución

Autor original: John MacDuff

Título original: THE GRACIOUS VERDICT

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.

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