¡No podemos sacudirnos la presencia de Dios! Cuando nuestras puertas están cerradas, las cortinas corridas, todo está en calma, y la noche más oscura llena nuestra alcoba, y quedamos solos en la compañía de nuestros pensamientos — podría mantenerlos puros y santos el decir, como si viéramos dos ojos brillantes que nos miran desde la oscuridad: «¡Tú, oh Dios, me ves!»
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Guthrie
Título original: Pithy gems from Thomas Guthrie — 25
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Guthrie, publicado originalmente en Grace Gems.