«No ponemos tropiezo alguno en el camino de nadie.» 2 Corintios 6:3
Ten mucho cuidado de no poner piedras de tropiezo en el camino de un cristiano, aun en las cosas pequeñas. No me refiero ahora a inmoralidades y vicios. Sino a las infracciones menores de la piedad cristiana; tales como... la indulgencia de malas disposiciones de ánimo; ofensas contra el amor, la gratitud y la humildad; la práctica de artimañas comerciales deshonrosas; la avaricia; la dureza de corazón; la indiferencia a la causa de Cristo; la conformidad al mundo en... espíritu, entretenimientos, vestimenta y diversiones.
¡Te ruego que te abstengas de tales cosas! No des «la sanción de tu ejemplo» ni la «ayuda de tu influencia» a la propagación de una profesión religiosa enferma, en la que manchas tan leprosas como estas brotan continuamente. «Absteneos de toda apariencia de mal.»
Tú deberías ser el primero en dar el ejemplo y en mostrar un modelo de negación de ti mismo. ¡Tú deberías ser el líder de la compañía que lleva la cruz! Deberías aventajarte en las virtudes de... la paciencia, la templanza y la separación del mundo. Deberías prestar tu ejemplo y tu ayuda para entrenar a los nuevos conversos en esa religión recia, perseverante y abnegada que implica la profesión cristiana.
«Decídanse no poner tropiezo u obstáculo alguno en el camino de otro cristiano.» Romanos 14:13
Fuente y atribución
Autor original: John Angell James
Título original: Stumbling blocks
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Angell James, publicado originalmente en Grace Gems.