Doddridge, en su biografía del coronel Gardiner, describe la conversión de este soldado. Esperaba cerca de la medianoche la hora fijada para un encuentro pecaminoso y hojeaba con descuido las páginas de un libro religioso, cuando vio de pronto ante él, viva y clara, la figura del Redentor en la cruz, y oyó que le decía: “Todo esto he hecho por ti; ¿y este es tu pago?” Como Pablo, no fue desobediente a la visión celestial, sino que desde aquel momento se convirtió y siguió a Cristo.
Eso es lo que cada uno de nosotros debe hacer. Cuando vemos a Cristo y oímos su voz, debemos dejarlo todo e ir tras él sin demora. Y no solo al principio de la vida cristiana, sino a lo largo de todo el camino, Dios nos envía visiones para guiarnos. Cada vez que en un versículo de la Escritura vislumbramos algo hermoso que nos es recomendado, es una visión celestial que nos conduce a la belleza que muestra.
Cada fragmento de hermosura que vemos en una vida humana es una visión celestial que llama a elevarnos. Dondequiera que la bondad nos atraiga y encienda en nosotros deseos de mayor semejanza con Cristo, es una visión de Dios cuya misión es llevarnos a una vida más alta. Asegurémonos de no ser desobedientes a ninguna visión celestial, sino de seguir cada una como un mensajero enviado del cielo para acercarnos más a Dios.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - November 19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.