«Mirad las aves del cielo; ellas no siembran ni siegan ni almacenan en graneros, y sin embargo vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?» Mateo 6:26
Que yo no me preocupe — las aves y los lirios me enseñan algo mejor. Dios prepara una mesa para los gorriones, y viste las anémonas del camino con su exquisita belleza. Y yo soy mucho más querido por Él. Yo, hecho a su imagen, y por cuyo Hijo ha muerto, y a quien destina a morar a su lado en su cielo — ocupo un lugar más grande en el fondo de su corazón.
Que yo no me preocupe — de nada bueno sirve inquietarse y angustiarse. No puedo, con toda mi solicitud, añadir un codo a mi estatura ni a mis años. La ansiedad solo me sumirá en aflicción mental, molestia y tristeza, sin traerme ninguna ventaja compensatoria. Sabe herir; pero ¡ah! no sabe sanar.
Que yo no me preocupe — un hijo debería tener más confianza en la sabiduría, el cuidado y el amor de su Padre. Puede ser excusable que los hombres y mujeres del mundo se preocupen — pero no un hijo de la familia real y rica del Rey de reyes. No hay justificación para él si anda preocupado y agobiado durante el día, y se acuesta a pasar horas de insomnio durante la noche.
«Por tanto os digo: no os preocupéis.» Mateo 6:25
Fuente y atribución
Autor original: Alexander Smellie
Título original: The Hour of Silence — Matthew 6:26
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.