Flores de un jardín puritano

Nuestras almas pronto serán llevadas al cielo

El cristiano debe vivir absorto en las realidades eternas; cuando el cielo llena el alma, el alma pronto es llevada al cielo.

"Un cristiano debería estar siempre pensando en el cielo—cómo llegar allí y qué disfrutará allí."

"Porque para mí el vivir es Cristo", dice el apóstol.

Absorberse en una pursuit es el camino más seguro para alcanzar el éxito en ella. Estamos plenamente vivos para Dios cuando llegamos al punto de comer, beber y dormir realidades eternas. Donde esté nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón. El objeto que es supremo en nuestro corazón—se hará notar continuamente en nuestra vida. El color de la empresa que hemos escogido teñirá toda nuestra existencia.

El músico moverá los dedos sobre la mesa como si estuviera tocando una melodía. El marinero se balanceará al caminar por tierra, como si aún estuviera a bordo del barco. Así también, el alma que conversa con Dios ensaya sus gozos cuando está ocupada en otros asuntos.

Cuando Dios y el cielo se llevan nuestros pensamientos—es buena evidencia de que nos estamos preparando para la felicidad eterna. Pues pronto ha de estar en el cielo—who ya tiene el cielo en él. Cuando las cosas celestiales ocupan nuestras almas—¡nuestras almas pronto serán llevadas al cielo!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Our souls will soon be taken up to Heaven!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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