Estas palabras brotan de la cruz y se convierten en escudo para los caminantes heridos: Jesús no teme al abandono porque no está solo; su Padre está con Él. Lo mismo se aplica a nosotros. En el exilio de una ciudad fría, en la mesa de una soledad silenciosa, en la casa tras una pérdida o en la batalla diaria, la pregunta cambia: no “¿quién me quedará?”, sino “¿quién me sostiene?”.
Cuando la presencia humana falla, la presencia divina se hace más evidente. El Padre no promete quitar todo mal, pero sí no dejar desamparado al hijo que le pertenece. Su ojo no se aparta, su mano no se retira. Caminar consciente de eso transforma la soledad: deja de ser vacío para ser habitación santa, lugar de diálogo y madurez. La fe repite hoy: “No estoy solo, porque el Padre está conmigo”, y esa certeza cambia cómo vivimos cada responsabilidad.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - February 16
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.