Cristo no solo obró milagros en el día de reposo, sino de tal manera que ofendería a los judíos, pues no quería parecer que cedía ante los escribas y fariseos. Su celo por los meros ritos consumía las cuestiones sustanciales de la religión; por tanto, Cristo no les cedería terreno. Además, las obras de necesidad y misericordia están permitidas, y el reposo del día de reposo debe guardarse a fin de realizar la obra del día de reposo. ¡Cuántos ojos ciegos han sido abiertos por la predicación del evangelio en el día del Señor! ¡cuántas almas impotentes sanadas en ese día! Mucho juicio injusto y poco caritativo proviene de que los hombres añaden sus propias ideas a los designios de Dios. ¡Cuán perfecto en sabiduría y santidad fue nuestro Redentor, cuando sus enemigos no podían hallar nada contra él sino la refutada acusación de quebrantar el día de reposo! Que seamos capacitados, mediante el bien obrar, para hacer callar la ignorancia de los hombres necios.
Le preguntaron acerca de él (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — John 9:13-17
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.