¡Ojos sin lágrimas!
«¡Dios enjugará toda lágrima de sus ojos!» Apocalipsis 21:4
La expresión es de una exquisitez y belleza conmovedoras. De todas las descripciones del cielo, acaso no haya ninguna mejor adaptada para producir consuelo que esta.
Esta tierra es un mundo de llanto, ¡un valle de lágrimas! ¿Quién hay que no haya derramado una lágrima?
¡Qué cambio produciría en nuestro mundo si pudiera decirse que en adelante no se derramaría ni una lágrima más, ni una cabeza volvería a inclinarse jamás bajo el peso del dolor!
¡Pues esta será la condición del cielo! En aquel mundo no hay dolor, ni desilusión, ni pérdida de seres queridos.
Ningún amigo yacerá en agonía espantosa en un lecho de enfermo;
ninguna tumba se abrirá para recibir a un padre, a una esposa, a un hijo;
ninguna perspectiva sombría de muerte arrancará lágrimas de dolor de los ojos.
A aquel mundo bendito, cuando nuestros ojos se desbordan de lágrimas, se nos permite mirar hacia adelante; y la esperanza de tal mundo debería contribuir a enjugar nuestras lágrimas aquí, ¡pues todas nuestras tristezas pronto habrán pasado!
En medio de las pruebas de la vida presente,
cuando los amigos nos abandonan,
cuando llega la enfermedad,
cuando se frustran nuestras esperanzas,
cuando caen sobre nosotros la calumnia y el oprobio,
cuando, de pie al borde de la tumba y mirando hacia el sepulcro frío, los ojos derraman torrentes de lágrimas,
¡es un privilegio bendito el que se nos permita mirar hacia adelante a aquella escena más luminosa del cielo, donde jamás se sentirá una sola angustia y jamás se derramará una sola lágrima! Albert Barnes
Fuente y atribución
Autor original: Manton Eastburn
Título original: Tearless Eyes!
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.