Pensamientos matutinos

Orar con un abogado vivo que presenta mis ruegos al Padre

La oración tiene dos sedes en Dios: el Espíritu la instruye en la tierra y Cristo la presenta en el cielo. Esa verdad da libertad para pedir humildemente y para pedir con confianza espiritual.

La oración cristiana nunca es un monólogo aislado. En la tierra, el Espíritu nos guía para saber qué pedir; en la presencia de Dios, Jesús presenta cada súplica como si la presentara Él mismo, limpiando lo débil y pidiendo gracia para su plenitud.

Este privilegio evita la ansiedad y también la irreverencia. No es una práctica de exigencia, sino de relación. Sí, puedes pedir sustento diario si lo necesitas, pero no te encierres en bienes pequeños. Busca ante todo aumento en fe, amor y conformidad con la santidad de Dios. Él conoce tus verdaderas necesidades y responde como Padre justo y lleno de misericordia.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - October 12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura