La providencia de Dios deja lugar para el uso de nuestra prudencia, aunque él se ha comprometido a realizar y perfeccionar lo que ha comenzado. Estos cristianos perseveraban en oración por Pedro, porque estaban verdaderamente resueltos. Así deben los hombres orar siempre, y no desmayar. Mientras se nos mantenga esperando una misericordia, debemos continuar orando por ella. Pero a veces aquello que más earnestamente deseamos es lo que más tardamos en creer. La ley cristiana de la negación de sí mismo y del sufrimiento por Cristo no ha abolido la ley natural de procurar nuestra propia seguridad por medios lícitos. En tiempos de peligro público, todos los creyentes tienen a Dios como su escondite; el cual es tan secreto que el mundo no puede hallarlos. Asimismo, los instrumentos de persecución se exponen ellos mismos al peligro; la ira de Dios pende sobre todos los que se ocupan en esta obra odiosa. Y el alcance de los perseguidores a menudo se desahoga sobre cuantos se cruzan en su camino.
La muerte de Herodes (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 12:12-19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.