Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Pan del cielo que fortalece el alma cansada

Jesús encontró su alimento en hacer la voluntad del Padre, y quien le sirve descubre que en medio del cansancio y la debilidad fluye de Cristo una fortaleza sobrenatural que sostiene cada necesidad.

Los discípulos habían dejado a Jesús hambriento cuando se alejaron para comprar pan; volvieron y hallaron que su hambre había pasado, y en estas palabras tenemos la razón que Él dio para ello. Estaba intensamente entregado a la obra de su Padre, haciendo su voluntad, y en eso halló perfecta satisfacción. Había encontrado refrigerio espiritual, y su cansancio corporal y su hambre habían desaparecido. Su gozo por salvar a un pobre alma perdida era tan grande que le hizo olvidar su hambre. Pero el gozo no era el único alimento que Cristo tenía; mientras hacía la obra de su Padre, una gracia divina especial le fue impartida desde el cielo, que le nutría y le fortalecía. Literalmente se alimentaba de pan del cielo, pan espiritual.

Tenemos otros ejemplos semejantes. Cuando hubo pasado por su dura tentación y estaba "hambriento", se nos dice que los ángeles vinieron y le ministraron. En Getsemaní también, después de su amarga agonía, leemos que un ángel apareció desde el cielo fortaleciéndole. ¿No podemos suponer que siempre que tenía algún servicio especial, que le costaba un desgaste de fuerzas, le era impartido refrigerio espiritual de alguna manera secreta por su Padre?

Ciertamente tenemos la promesa de esto en nuestras vidas. Cuando Pablo pidió que su aflicción, su "espina en la carne", le fuera quitada, la respuesta fue: "No; mi gracia te basta, porque mi poder se perfecciona en la debilidad". Cuando estamos unidos a Cristo, nuestra debilidad se une a su fuerza, nuestro vacío se une a su plenitud, y para toda nuestra necesidad fluye hacia nosotros desde Él un suministro adecuado a nuestra carencia.

Vemos ilustraciones constantes de esto en nuestros hogares, donde personas frágiles llamadas a cuidar a los enfermos son sostenidas de manera admirable a través de largos días fatigosos y noches de vela sin sueño, como si fueran nutridas con comida sobrenatural. Ellos tienen una comida que comer que otros no conocen. Fluye fuerza para su necesidad, de la plenitud de Cristo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Bread from Heaven

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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