El año devocional de Miller

Perdonar es actuar como Dios

Lo humano es resentir la ofensa; lo divino es perdonarla. Mira el ejemplo de David, que teniendo en su mano a su enemigo, eligió la misericordia y dejó la justicia a Dios.

—¿No sería humano resentirse? —preguntó uno que había recibido una ofensa. —Sí —fue la respuesta—, pero sería divino perdonarla. David hizo lo divino. Tuvo la oportunidad de vengarse. Tenía en su poder a su cruel enemigo. Un solo golpe y Saúl nunca lo habría molestado más. Su vida habría quedado a salvo y habría llegado a ser rey enseguida. Sus hombres lo urgían y él mismo sentía la tentación de hacerlo. Sin embargo, venció la tentación y permitió que Saúl saliera ileso de sus manos. Escuchó la voz de Dios que hablaba en su propia conciencia y contuvo el impulso de vengarse.

El primer impulso de un niño, cuando es ofendido o lastimado por otro, es buscar venganza. A veces las personas mayores fomentan ese mal espíritu en los niños, diciéndoles que golpeen la silla o el caballito de madera con que por casualidad se han lastimado. También en los mayores el deseo de venganza es natural y sólo puede reprimirse con la ley superior del amor que Cristo enseña. La lección es que el castigo del pecado debe quedar en las manos de Dios. Nuestro deber es soportar con paciencia los agravios y daños que otros puedan infligirnos, sin devolver maldición por maldición, pagando la bondad con bondad y venciendo el mal con el bien.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - June 5

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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